Benposta en Colombia

Benposta  Nación de Muchachos Colombia

En Diciembre de 1973  llega a Colombia en una de sus múltoples giras internacionales el «Circo de los Chavales» (Circo de los Muchachos). Es a través de este mundo de fantasía,  sostenido por más de 130 niños, niñas y jóvenes vestidos de arlequines, que Benposta comparte y proyecta su mensaje de angustia y esperanza, mensaje que confronta la realidad colombiana, invitando a la vez a su transformación. Es asi como en abril de 1974   se funda en Tocancipá – Cundinamarca la primera sede de Benposta en Colombia. Despues de mas de 40 años Benposta ha ido adquiriendo identidad propia y se ha consolidado a través de tres sedes regionales permanentes y programas en distintas regiones del país, promoviendo  el derecho de los niños y niñas a una vida digna, el respeto a esa dignidad que les pertenece y su reconocimiento como sujetos sociales.

Entiende la degradación social que afrontan los niños, niñas, adolescentes  y jóvenes como una violación a sus derechos fundamentales. Más que consecuencia de responsabilidades individuales, la degradante situación de vida que afrontan  es el lógico resultado de un sistema social excluyente que se agrava día a día por el conflicto armado, siendo por tanto  una alternativa de construcción de vida para los niños, niñas, adolescentes y jóvenes que, por las condiciones de exclusión social a que son sometidos, agravadas por la presencia y acción de los grupos armados, viven situaciones de riesgo que afectan la construcción y desarrollo de sus  proyectos de vida.

Benposta ha mantenido y mantiene principios fundamentales como referentes de su acción institucional que corresponden a su visión y opción política que entiende a los niños, niñas y adolescentes como sujetos fundamentales en la construcción de sus proyectos de vida:

 

Los niños y las niñas somos sujetos de derechos, y nunca objetos de asistencia.Todos los niños y niñas somos iguales. Cuando carecemos de alguno de nuestros derechos es porque hay adultos que nos los usurpan.
Ningún niño, niña o joven somos culpables. Aquellos que somos señalados como "malos“, "delincuentes" o cosas parecidas, somos víctimas inocentes de una estructura social que nos niega nuestros derechos, condenándonos a la muerte permanente del rechazo, el desprecio, el hambre, la ignorancia, la muerte...

Son estos principios los que definen la misión y visión institucional.

Misión

La misión institucional de Benposta es el diseño y desarrollo de proyectos, programas y acciones que  promuevan el reconocimiento de los niños, niñas y jóvenes como sujetos sociales en una dinámica de restitución y vigencia de sus derechos fundamentales.

Visión

Defender y promover el derecho de los niños y niñas a una vida digna, mediante el respeto a su dignidad y su reconocimiento como sujetos sociales.

Metodología

La participación directa y activa de los niños, niñas y adolescentes en el diseño y gestión de cada una de las actividades  es uno de los principios fundamentales de la práctica pedagógica Benposta. Los distritos, asambleas, elecciones de alcalde-alcaldesa, juntas de gobierno y consejos de diputados inserta a cada uno de ellos en un auténtico “juego pedagógico” que fundamenta la participación, el diálogo y la tolerancia como elemento fundamental en su proceso de crecimiento social y personal.

¿Quienes forman parte de Benposta  Colombia?

Benposta es una alternativa de restitución de derechos y construcción de vida para los niños, niñas y adolescentes que afrontan situaciónes de riesgo que condicionan el desarrollo de sus potencialidades, por las condiciones de exclusión social a que están siendo sometidos. En la coyuntura actual un alto porcentaje de los  que ingresan y participan  en las sedes educativas de Benposta son directamente afectados por la situación de conflicto armado que, a pesar de la firma de los acuerdos de paz, les sigue afectando en varios regiones del país.

Es de preocupación especial la situación de los niños y niñas que participan activamente en el conflicto armado. Su reclutamiento es duramente censurado y sancionado por las leyes nacionales e internacionales, pero la realidad es que cada vez son más los niños y niñas que, obligados por las condiciones de vulneración permanente de sus derechos, se vinculan o son vinculados a la tragedia de la guerra.